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Un hombre sale de la oficina y decide comprarle a su hijita un obsequio. Recorre muchos negocios pero ningún regalo le parecía original. Hasta que pasa por una veterinaria y entra... Pregunta por el precio de varios animalitos exóticos, pero eran tan caros que no se decidía por ninguno. Hasta que descubre que hay pollitos, y eran tan baratos que compra uno. Sube al colectivo y el conductor le dice: - Están prohibidos los animales, debe bajar. El hombre, enojado, obedece. Entonces, después de pensar un rato, decide esconder al pollito en la bragueta de su pantalón y así pasar desapercibido ante el conductor. Sube así al próximo colectivo. Se sienta y por el cansancio se duerme, olvidándose del pobre pollito.
Como hacía mucho calor, el animalito se ahogaba, entonces comienza a sacar la cabecita por el cierre de la bragueta del hombre. Un monja viajaba en el asiento contiguo, que viendo lo sucedido despierta al señor y le dice: - Señor... señor!!.. despierte....!! yo de esto mucho no entiendo, pero creo que se le rompió un HUEVO. Embiado por: Marcelo |